El comunismo que no existe, pero que asusta

El célebre silogismo de Sócrates no es obra del propio Sócrates, sino de Aristóteles, quien lo formuló para ilustrar la estructura lógica del razonamiento deductivo: Premisa mayor: Todos los hombres son mortales. Premisa menor: Sócrates es un hombre. Conclusión: Luego, Sócrates es mortal. Es evidente que, al argumentar conforme a las reglas de la lógica…